Trabajando en
Providus es mi primera experiencia trabajando a largo plazo en el campo de
fonoaudiología. He trabajado muchos años en restaurantes y en oficinas de
fonoaudiología por unas semanas a la vez pero nunca realmente tenía la
oportunidad trabajar con los mismos pacientes y profesionales por un tiempo
extendido. En este trabajo puedo conocer bien la gente con quien trabajo – como
es, que le gusta y no le gusta, en cuales modalidades trabaja mejor cada uno.
En comparación, en trabajos anteriores hacía los pasos, aprendí las técnicas, e
hice bien. Así que es diferente poder conocer los detalles pequeños y las
idiosincrasias que ayudan al flujo del trabajo con cada paciente. Todavía,
igual como los otros trabajos, nunca hay falta de protocolo. Es decir que,
todavía tengo que hacer los pasos, las técnicas, los informes. Me doy cuenta de
que en todo el mundo hay una obra social que quiere los papeles oficiales sobre
los pacientes y están a carga de los profesionales cumplir esta tarea. La cosa
es que, cuando estás conectado con cada paciente y tienes una relación personal
con cada uno – cuando viene el fin del mes para hacer las tareas, todas las
experiencias trabajando con la persona durante el mes pueden contribuir a un
informe más entero, integrado. Esta experiencia es diferente de otros trabajos
que he tenido antes por que es la primera vez que realmente tengo la
oportunidad experimentar como será hacer fonoaudiología como una carrera. Y de
veras, confirma que quiero seguir en este campo - nunca he encontrado antes un
ámbito donde los informes oficiales están balanceados por la conexión personal.
Sunday, October 27, 2013
Monday, October 21, 2013
Mi Primer Trabajo, La Segunda Vez….
Hace casi siete años
estoy acostumbrada al lugar del trabajo – como son las primeras semanas, como
interactuar con mis co-trabajadores y mi jefe. He trabajado en contextos
distintos de ser moza a ser asistente de investigación en las ciencias
comunicativas. Pero al empezar en
Providus, fue un juego totalmente nuevo para mi. En el primer lugar, el idioma
todavía era difícil para mi – especialmente el lenguaje especifico al trabajo,
el “jerga técnica”. Entonces, la primera cosa que necesitaba aprender fue escuchar.
Mientras estoy acostumbrada a ser muy extrovertida y hablar mucho, pasaba unas
semanas simplemente escuchando cuando hablaban de pacientes, o técnicas, o
asuntos personales. Ahora, que conozco mejor el lugar y los pacientes y también
el lenguaje usar, puedo, de vez en cuando, ofrecer mi opinión en algún asunto.
Además, estoy aprendiendo tener confianza cuando necesito preguntar algo.
Obviamente, no voy a entender casa cosa minúscula durante un día y, obviamente,
mis co-trabajadores y mi jefa entienden esto. Entonces, aprendo que está bien
preguntar cuando no entiendo y también tener confianza en las cosas que sí
entiendo bien. Esto, para mi, es una práctica en no necesitar sentir demasiado
orgulloso que entiendo todo y que necesito poder opinar e interactuar en casa situación.
Al contraste, tengo la oportunidad observar, aprender, ser novata - es como tener una segunda oportunidad de ir a tu primer trabajo.
Monday, October 14, 2013
Primera Valoración
Que casualidad que
en mi primera semana en Córdoba, conocería un amigo que me pudiera ayudar
encontrar una pasantía. Muy sencillamente solo mencioné una vez que estaba
buscando un trabajo en la especialidad de fonoaudiología y un amigo, Oscar, me
avisó que tenía una amiga fonoaudióloga y me pasó su información. Después de
unos días hablando con la directora residente en Córdoba, intentando de hacer
contacto, nos pusimos en contacto con la directora de Providus y armamos una
reunión para discutir la posibilidad que yo haga una pasantía en este lugar.
¡Que suerte! Una oportunidad que apareció de un encuentro tan casual. Cuando
fuimos a la reunión, la gente era muy acogedor. Conocimos la directora, Laura
Lerner, su asistente, Ariana, y unas otras fonoaudiólogas y profesoras de
sordos que trabajan en Providus. Me preguntaron sobre mi formación anterior en
fonoaudiología y pareció que tenían interés genuino en mi camino de formación
que me ha llevado a Argentina.
Después de unas
semanas observando, trabajando, y conociendo Providus, me doy cuenta de que
esta actitud de bienvenida extiende a los pacientes. En que Providus sirve una
gran variedad de gente y también hay una gran diversidad de profesionales que
trabajan ahí hay, digamos, “un sabor para todos”. Es decir que, para los
profesionales de Providus, es más importante formar relaciones personales con
los pacientes que simplemente administrar pruebas y terapias. La verdad es que,
de estas relaciones personales vienen resultados mejores. Por eso, los
profesionales siempre están abiertos y flexibles sobre la configuración de
tratamiento para los pacientes para proveer el servicio mejor para ellos.
Además, me ayudan a mi hacer relaciones personales para ser realmente parte de
la experiencia de los pacientes y las terapias que hacemos.
Ser pasante en
Providus es una experiencia muy linda. Porque la mayoría de los profesionales
ahí tenían que hacer un trabajo práctico como pasante durante su formación,
saben como hablar, tratar, y trabajar con alguien en mi posición. Siempre están
dispuestos a enseñarme. Por ejemplo, en la primera semana que estaba trabajando
con Melisa, ella me explicó las etapas y procesos de habilitación auditiva.
Además, me explicarán que están haciendo durante una actividad y porque. Así
que tengo la vista detallada de los procesos de la terapia. Parecen tener
interés verdadero en mi éxito y integración como pasante con ellos y como
estudiante de fonoaudiología. Recientemente, Laura me está dando oportunidades
de trabajar uno-a-uno con unos de los pacientes. Ella sabe que la mejor manera
de integrar todo de que he aprendido hasta ahora es a través de implementarlo.
Pasando todo un
semestre en Providus, me siento que estoy ganando una ventaja en mi formación
como fonoaudióloga. Primero, estoy trabajando realmente en la especialización –
lo más que uno puede hacer en EEUU es observar. Al contraste, voy tres días de
semana por un semestre entero y veo el progreso de unos pacientes, los cambios
y desafíos que pasan en este trabajo, y como son los procesos de verdaderamente
ser fonoaudióloga. Además, estoy confrontando cada día mi propia habilidad de
hablar español, comunicar sin o con palabras, y manejar los deseos y
necesidades de una gran diversidad de gente. Aunque en Filadelfia, estaré
trabajando mayormente en inglés, la habilidad de ser flexible me servirá mucho.
Sigo aprendiendo cada día algo más sobre mi mismo, la gente con quien trabajo,
y esta especialización que he escogido.
Friday, October 4, 2013
Nuevas Técnicas
En Providus, tengo
la oportunidad observar los métodos y técnicas comunes de la práctica de
fonoaudiología en Córdoba. Llevo conmigo mi propio conocimiento de teorías y
métodos de tratamiento en inglés y puedo integrar ellos con lo que estoy
aprendiendo en español. Obviamente, van a estar diferencias entre los métodos
que aprendí en la universidad y los que usan en Providus simplemente por la
diferencia del idioma. Pero también hay métodos basados en los principios de la
teoría del lenguaje que se puede traducir a inglés, aunque hecho apropiado para
el otro idioma.
Esta semana tenía la
oportunidad observar unas entrevistas de pacientes nuevos. Cuando una persona
empieza venir para terapia fonoaudiológica, la profesional realiza una
entrevista sobre sus antecedentes, estilo de vida, y datos relacionados.
Obviamente, las entrevistas de adultos son diferentes de los de niños. Para la
entrevista de un adulto, se pide datos como cuando empezó el problema para que
viene y como afecta la vida diaria. En el caso de un niño, los padres realizan
la entrevista y uno se pide sobre el embarazo de la madre y el parto del niño,
sus historias escolar y médica, y sobre el ambiento de la casa donde vive el
niño. Tenía la oportunidad de observar una entrevista de un adulto y dos de
niños. Aunque aprendí como hacer una entrevista de pacientes nuevos en la
universidad, me di cuenta durante esta semana sobre unas diferencias en como la
hacen en Providus. Por ejemplo, en las entrevistas de niños la fono Melisa
pregunta mucho sobre cuando y como come la nena, como se duerme, y como
interactúa con hermanos y amigos. En un caso de una nena sorda (e implantada)
de casi 3 años quien todavía no habla, Melisa explicó a la madre (y yo también
aprendí en ese momento) que como actúa la nena en la vida diaria afecta su
progresión en poder hablar. Por ejemplo, si los padres le tratan como un bebe,
ella va a actuar como un bebe – y los bebes no hablan. Así que observé una manera
nueva de entrevistar clientes nuevos y aprendí algo nuevo sobre el desarrollo
de niños.
Uno de las cosas que
trabajamos como fonoaudiólogos es pronunciación y articulación. Hay muchas
razones que una persona no pudiera pronunciar correctamente las fonemas de su
idioma – puede ser que no las percibe bien al nivel cerebral, puede ser un
problema de los músculos del mecanismo oral, o, en el caso de las personas
sordas, si no las perciben por modalidad auditiva no van a poder producirlas.
Es difícil enseñar articulación porque tiene que ver con colocación de la
lengua, como el aire sale de la boca, y, más que nada, es fluido y cambiando
mientras uno habla. Como forma de trabajar este asunto, la Fono Melisa ha
estado certificado en un método se llama PROMPT. PROMPT usa señales táctiles en
la cara del paciente para cada fonema para mostrarle las colocaciones de ellas.
Además, son señales fluidas – es decir que son diseños para que cada uno fluya
al otro, exactamente como hacen las fonemas de comunicación verbal normal. En
este método la fono hace las señales al paciente, la fono físicamente toca la
cara del paciente para mostrar cada fonema. Después, las señales son diseños
para que el paciente los haga a si mismo. Con práctico el paciente empieza
hablar sin las señales porque ha aprendido como mover la boca para producir las
fonemas de hablar. Nunca vi un método así en los EEUU y me parece que sería
poquito diferente porque, obviamente, las fonemas de inglés son diferentes de
las de español. Pero igual, ahora tengo interés en investigar la posibilidad de
usar un método táctil para mi propia práctica.
Como he dicho antes,
la mayoría de los pacientes de Providus son personas sordas. Aunque nunca
trabajé con personas sordas antes, sé poquito sobre las teorías de comunicación
para ellas. Hay unas opciones de comunicar para personas sordas – pueden usar
solamente el lenguaje de señas, pueden aprender hablar normalmente sin el uso
de señas (depende en su nivel de audición sin o con aparatos como ICs o
audífonos), o pueden usar lo que se llama “comunicación total” cual es una
mezcla de señas y comunicación verbal donde cada uno apoya al otro. Como
fonoaudiólogas, generalmente queremos que un paciente logre hablar.
Personalmente, pienso que comunicación total puede ser muy buen método para que
una persona tenga algún método de expresarse. La fono Melisa usa unas señas con
sus pacientes quienes no tienen comunicación verbal. Así que yo empecé aprender
unas señas del lenguaje de señas en español; señas comunes como “casa”,
“madre”, “escuela”, “trabajar, “muy bien”, y los colores. También estoy
aprendiendo como el lenguaje de señas puede apoyar el trabajo hacia
comunicación verbal.
Durante cinco
semanas con Providus, mi capacidad de comunicar en español ha crecido mucho.
También, he aprendido y tenido la oportunidad de ver en vivo unos métodos de la
terapia fonoaudiológica. Pero, más que nada, trabajando tan cerca con la gente
de Córdoba – los profesionales y los clientes que sirven – me ha dado una
perspectiva nueva de esta ciudad. Por ejemplo, anoté un día hace una semana que
hay un grupo de personas sordas que se juntan cerca de la Plaza San Martín, y
también vi que había un traductor del lenguaje de señas en uno de los programas
de noticias en la televisión. A través de mi experiencia en Providus, puedo
empezar a ver como Córdoba es una ciudad integrada y diversa. Para mi, ésta es
la lección más importante.
Sunday, September 29, 2013
Relaciones Interpersonales en el Lugar del Trabajo
Al empezar trabajar
en Providus, sentí un pequeño “choque” de costumbres con relación al lugar del
trabajo. En primer lugar, mi horario era muy casual. Me dijeron “Bueno, estamos
desde tal hora hasta tal hora y vos podés venir cuando quieras.” Estoy más
acostumbrado a tener un horario escrito y fijo. Entonces, esta experiencia, de
una mano, es un práctico en tomar más responsabilidad de cómo me presento al
mundo. De la otra mano, hay que tener en cuento el “horario argentino” en lo
cual 15 minutos tarde puede ser a tiempo.
Otro costumbre que me
parece diferente es la interacción con pacientes. Por ejemplo, las terapistas
siempre los saludan con un beso. En contraste con oficinas de terapistas o
médicos en los EEUU, Providus es un ambiente causal y amable. A la hora de
merienda es común que tomamos un café, un mate, o algo así mientras tenemos
pacientes. Además, suele invitamos algún paciente a mate. Me parece que una
sesión de terapia es mucho más divertido cuando todos están merendando juntos.
También, me doy cuenta de que sea común que las fonoaudiólogas contestan sus
móviles durante una sesión y también muchas veces una recepcionista u otro
profesional entra en el consultorio para preguntarle o informarle algo a la
fono durante una sesión. Eso me parece poco extraño en comparación con los
consultorios donde he trabajado antes – uno no debe tener su teléfono móvil y
seguramente no debe contestarlo.
Providus es un
centro de apoyo escolar interdisciplinario. Es decir que, en adición con
fonoaudiología, ofrece terapia psicológica, otomotricidad, y más. Por eso,
todos las profesionales del centro colaboran para proveer servicios a los
clientes. La semana pasada había una chica de 9 años quien tiene dificultades
mantener motivación, atención, y buen humor durante una sesión de terapia
fonoaudiológica. Por eso, la fono habló con la madre de la chica sobre
consultar con la psicóloga en Providus para armar un plan para maximizar el
trabajo que están haciendo la chica, la profesional, y los padres. Porque, sin
dudas, es un trabajo para todos – no solamente el chico, o no solamente la
profesional.
Hay una Jefa en
Providus. Lic Laura Lerner es dueña y jefa del centro pero solamente en que
ella abrió el centro. Las profesionales trabajan más o menos independiente
porque todos tienen su propia especialización y manera de trabajar. Al mismo
tiempo, Laura está siempre lista apoyarles en lo que puede. Por ejemplo, si una
profesional necesita ayuda en comunicar con los padres de un paciente, o ayuda
en armar un horario interdisciplinario para un paciente especifico, Laura tiene
poquito más autoridad para realizar estas cosas.
Las relaciones entre
los compañeros son muy amables. Como expliqué antes, todos trabajan juntos para
ofrecer un servicio interdisciplinario e integrado para los pacientes. Esta
actitud de colaboración crea un lugar del trabajo creativo y abierto a los
cambios inherentes en este tipo de trabajo. Trabajar en este tipo de ambiente
me hace crecer como profesional – me enseña como poder colaborar y adjustar,
estoy estirando lo que pensaba era posible. Y el ambiente amable y informal me
deja crece con apoyo y confianza.
Saturday, September 14, 2013
Mis Responsabilidades
En Argentina, el
sistema de licenciatura de fonoaudiología es diferente de lo en los EEUU.
Mientras en los estados unidos, es necesario hacer una maestría para practicar como fonoaudiólogo, en Argentina se puede practicar después de
tres años de universidad. En estos tres años, una persona consigue un “título”
en fonoaudiología y, si quiere, puede continuar unos años más para hacerse “licenciada” en fono. Un fonoaudiólogo titulado puede trabajar haciendo casi
las mismas cosas como un licenciado, o puede trabajar como “técnica”, o
asistente, a un licenciado. En que estoy al fin de mi carrera de bachiller, soy
parecida a una fonoaudióloga titulada en Argentina. Por eso, trabajo
básicamente como técnica con dos fonoaudiólogas.
Licenciada Laura
Lerner trabaja principalmente con adultos con pérdida de audición postlingual.
Es decir que, perdieron su habilidad de oír más tarde en su vida - después de
que aprendiese lenguaje. Con estos pacientes trabajamos con la rehabilitación de
audición. Les ayudamos acomodarse de nuevo a oír con audífonos. Una tarea muy
común que hacemos es simular un ambiente ruidoso en lo cual el paciente
necesita enfocar en lo que está diciendo una persona específica. En este
trabajo, muchas veces yo estoy en el fondo leyendo un texto o poniendo música
en la radio mientras Laura lee otro texto. El paciente necesita repetir lo que
oye de Laura. Otras veces, cuando el paciente recién empezó trabajando con
Laura, hacemos tareas más sencillas como repetición de oyente en un ambiente
tranquilo. En estos casos, tomo anotaciones sobre lo que hace el paciente –
sobre lo que oyó bien y lo que equivocó.
Fonoaudióloga Melisa
Funes, en contraste, trabaja con niños. La situación con niños es muy diferente
porque algunos de ellos fueron implantados prelocutivos (antes de los 4 años) con implantes cocleares (IC) y tienen maestría del lenguaje casi normal por su edad mientras otros nacieron sordos pero no tienen ni IC ni audífono y tienen casi
nada de lenguaje. Algunos de los niños usan el lenguaje de señas, pero no lo usan como el modo de comunicación principal. Las habilidades auditivas de la más básica a la más avanzada incluyen detección, discriminación,
identificación, reconocimiento, y comprensión; cada paciente trabaja en nivel diferente de audición. Lo que trabajamos con los niños
puede tener que ver con cualquiera de esas habilidades, depende de su propio nivel. También trabajamos
habilidades sociales e lingüísticas. Muchas veces realizamos estos trabajos a
través de juegos en lo que nombramos animales, colores, u objetos simples. Mi
papel en estos juegos es simplemente jugar. La idea es que, a través de jugar, los
niños aprendan habilidades como tomando turnos y las palabras y construcciones
lingüísticas relacionadas. Por ejemplo, aprenden pronombres como “mi turno” en
contraste con “tu turno”; o quizás aprenden la construcción de preguntas:
“¿Quién es ahora?” Para los niños sordos, empiezan a o detectar sonidos o
integrar y comprender vocabulario nuevo - otra vez, depende en el nivel en que están aprendiendo en este momento. Lo que me interesa mucho es como
podemos usar el mismo juego para varios pacientes con necesidades diferentes –
cambiamos unos puntos para caber cada uno. Otras veces, realizamos “tests” de
lenguaje, comprensión, y producción. En estos casos tomo anotaciones y colecto
los datos mientras la fono administra la prueba.
Lo que me encanta
sobre el trabajo de la fonoaudiología es la flexibilidad e improvisación que
viene con cada día y cada paciente. Mientras he explicado lo que hago,
generalmente, en esta publicación de blog, quiero expresar que el trabajo
consiste en mucho más que eso. Es siempre una práctica en la interacción
dirigida pero casual, enfocado pero social; en contraste con un ambiente como
la escuela, por ejemplo, trabajamos con individuos y uno siempre tiene que
tener en cuenta las predisposiciones de los pacientes. Además, los planes están
siempre cambiando en este trabajo – puedes programar algo y cuando llega el
paciente te das cuenta de que eso no va a funcionar. Entonces, hay que estar
listo para que algo cambie. Nunca se sabe como va a terminar un día en la
fonoaudiología, pero siempre estoy emocionada empezarlo.
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